La tierra
La estepa y el viento al este; los lagos y el bosque andino al oeste. Frío, una amplitud enorme entre el día y la noche, aire purísimo y pocos habitantes. En los valles de los ríos, como el Alto Valle del Río Negro, el agua de deshielo riega la fruta.
Lo que da
Manzanas y peras, fruta fina —frambuesas, arándanos, frutillas, cerezas y guindas—, dulces y mermeladas, miel, lúpulo, y frutos del bosque nativo como la rosa mosqueta y el calafate. El frío y la amplitud hacen la fruta más dulce.
Nuestra mirada
Es el fin del mundo, donde la naturaleza todavía manda. La fruta que crece despacio, peleándole al viento y al frío, guarda una dulzura que no se apura. Todavía estamos tejiendo vínculos acá, pero queremos que esta tierra llegue a tu mesa.